Christiaan Huyguens

En el torbellino de las ideas y pensadores de su tiempo, se sitúa este polímata holandés, autor del Cosmotheoros, entro otros asuntos mayúsculos. Por ejemplo, se inventó el primer reloj de péndulo, fue miembro de la Royal Society y director de la Academie Royale des Sciences; desarrolló una teoría ondulatoria de la luz; construyó telescopios majestuosos y descubrió los anillos de Saturno y uno de sus satélites, Titán.


Desde muy joven fue aficionado a construir telescopios. Aprendió a pulir lentes y constató que el tamaño de los objetivos importaba, a propósito de la calidad de la imagen. Mediante un sistema especial, montó objetivos de gran longitud focal que inspiraron al astrónomo Johannes Hevelius, quien instaló en Polonia un telescopio abierto que tenía 45 metros de focal. En 1655, Huygens consiguió construir un telescopio de mucha calidad; gracias a sus 50x, pudo descubrir la primera luna de Saturno, Titán, y también observar que el planeta tenía un anillo alrededor. Publicó sus descubrimientos en el libro Systema Saturnium (1659).

Invención del reloj

Como el trabajo en astronomía requería mediciones extremadamente precisas del tiempo, Huygens patentó, en 1656, el primer reloj de péndulo. Hasta el siglo XX, fue el más riguroso de los cronómetros y uno de los emblemas de la Revolución Industrial. Su trabajo en el péndulo estaba relacionado con la investigación matemática sobre los cicloides que estaba llevando a cabo, retado por su amigo Blaise Pascal y el trabajo que realizaba en probabilidad. Galileo Galilei había descubierto el isocronismo o que el periodo de oscilación sólo depende de la longitud del péndulo; de hecho, el italiano también tuvo la idea del reloj, pero nunca lo llegó a ensamblar. Huygens expuso su teoría del movimiento pendular y derivó la ley de la fuerza centrífuga para el movimiento circular uniforme, en su libro Horologium oscillatorum vive motu pendulorum, publicado en 1673. Se inventó también el péndulo cicloide, de gran utilidad para medir longitudes en el mar.

Sociedades científicas

Christiaan Huygens nació en La Haya, en 1629. Su padre era diplomático y el filósofo Rene Descartes solía alojarse en su casa durante sus frecuentes visitas a Holanda. Además de la influencia de Descartes, Christiaan estudió matemáticas con Van Shooten y mantuvo correspondencia con otro amigo de su padre, Marin Mersenne. Hacia 1660, se instaló en Paris, donde frecuentó a los matemáticos Gilles de Roberval, Girard Desargues, Pierre Petit y Blaise Pascal. En 1661, viajó a Londres y les enseñó su telescopio a algunos miembros de la Royal Society, entre ellos los científicos Robert Hooke y Robert Boyle; poco después fue elegido miembro de la Sociedad. En 1666, el ministro de Luis XIV, Jean-Baptiste Colbert, le invitó a formar parte de la Academie Royal des Sciences pero, cuando llegó a París, se encontró con que ni siquiera estaba organizada y tuvo que tomar las riendas de la institución. Influyó con su liderazgo en su amigo y pupilo Gottfried Leibniz, quien aprendió gran parte de sus matemáticas de Huygens. Su otro ayudante en la Academia era Denis Papin, con quien publicó Nuevas experiencias con el vacío y descripción de las máquinas que sirven para lograrlo (1674), libro en el que presentaron un motor de explosión rudimentario. Cuando Papin se mudó a Inglaterra para trabajar con Boyle, su puesto fue ocupado por Ehrenfried Walther von Tschirnhaus.

Teoría ondulatoria de la luz

En 1678, Huygens publicó su Tratado de la luz, en el que se posicionaba a favor de la teoría ondulatoria, en contraposición a la teoría corpuscular que propuso Newton. El principio de Huygens establece que cada punto luminoso de un frente de ondas puede considerarse una nueva fuente de radiación de la misma frecuencia y fase. También explicó la reflexión, la refracción y la doble refracción de la luz. En aquella época coexistían tres teorías sobre la luz: la primera proponía que el ojo envía algún tipo de rayo lumínico para registrar el mundo alrededor; la segunda, que son los objetos los que emiten algo que impacta en el ojo; la tercera, que un medio entre el ojo y el entorno facilita la visión. Pues basándose en esta tercera presunción, Huygens pensó que la luz viajaba en ondas a través de una rara sustancia llamada éter luminífero; y las ondas hacían vibrar el éter al desplazarse desde el objeto al ojo. Isaac Newton, por su parte, pensó que la luz estaba compuesta por partículas en movimiento. Hoy sabemos que los dos titanes tenían razón, por cierto. A ambos les interesaban los mismos temas. Huygens también hizo su contribución a la mecánica al establecer que el centro de gravedad de un objeto se mueve en línea recta y calcular la fórmula de la fuerza centrífuga, o sea, de la fuerza que empuja hacia afuera un cuerpo en rotación.

Extraterrestres

La obra Cosmotheoros sobre la existencia de vida extraterrestre fue publicada póstumamente. Y aunque todavía no se ha establecido contacto, el nombre de Huygens se ha expandido por el espacio en una onda de homenaje reverencial por su talento: Mons Huygens, en la Luna, y Crater Huygens, en  Marte, además de haber descendido en forma de sonda galáctica, cómo no, sobre la luna Titán, de Saturno que él descubrió.