Giordano Bruno nació en Nola, en el Reino de Nápoles, en 1548 y, siendo todavía un niño, fue enviado a estudiar a un monasterio de la capital. A los 17 años, entró en la Orden de los Dominicos, en el Monasterio San Domenico Maggiore de Nápoles y fue ordenado sacerdote en 1572. Su tendencia al librepensamiento siempre le causó problemas, hasta el punto de tener que colgar los hábitos y emprender la huida. En Venecia publicó un libro, ahora perdido, titulado Sobre los signos de los tiempos. En Padua, le convencieron de que volviera a vestir como le correspondía pero, al llegar a Ginebra, en 1579, después de haber pasado por Lyon, quiso vestir de nuevo de gentil, con espada, capa y sombrero, para evitar ser reconocido. De esta guisa, fue detenido por publicar un ataque contra un profesor de la Universidad, asunto del que nunca se retractó. Pasó un par de años en Lyon, y luego se fue a Toulouse, a hacer un Doctorado en Filosofía; los estudiantes de la universidad le eligieron a él como profesor de la asignatura. Intentó volver al catolicismo pero se le fue negada la absolución. Entonces se mudó a París, donde ofreció 30 conferencias sobre teología.

En París, la fama de su prodigiosa memoria, que ya había asombrado al Papa Pío V, fue en aumento. Su capacidad se debía a una serie de reglas mnemotécnicas que había desarrollado, pero sus contemporáneos lo asociaban con poderes mágicos. Su talento llamó la atención del Rey Enrique VIII de Francia, quien le invitó a la Corte, nombrándolo Conferenciante extraordinario y otorgándole una renta. Bruno le dedicó su libro De sombris idearum, en 1582. Durante su etapa parisina también publicaría Ars Memoriae (1582) y La canción de Circe (1582), ambos libros basados en sus experiencias con la memoria y sus modelos mnemotécnicos para el conocimiento organizado. Publicó también una comedia en la que resumía su posicionamiento filosófico, titulada Il candelaio (The torchbearer, 1582). Glups.

En 1583, viajó a Inglaterra como invitado del embajador de Francia, Miguel de Castelnau, gracias a unas cartas de recomendación del Rey Enrique. Allí conoció al poeta Philip Sidney y a otros miembros del círculo hermético que pivotaban alrededor de la figura de John Dee, aunque no se sabe si llegó a conocerlo en persona. Impartió clases en Oxford, intendando, sin éxito, conseguir una plaza. Sus controvertidas ideas no eran del agrado ni del Obispo de Oxford ni del Arzobispo de Canterbury. Este último se mofó de Bruno porque apoyaba esas ideas absurdas que tenía Copérnico de que la tierra gira sobre sí misma mientras los cielos permanecen inmóviles, «pero sus cerebros, no».

Su estancia en Inglaterra fue muy fructífera porque allí completó y publicó algunas de sus obras más importantes, incluidos los Seis Diálogos Italianos, entre los que se encuentra Del universo y los mundos infinitos. Los Diálogos datan de 1584-85, y son: La cena del miércoles de ceniza (1584), De la causa, principio y unidad (1584), Del universo y los mundos infinitos (1584), Expulsión de la Bestia triunfante (1584) y Del furor heroico (1585). La cena… le hizo perder amigos ya que causó grandes ofensas por sus ideas heterodoxas y su lenguaje poco diplomático. Algunos decidieron acusarle de espionaje. En octubre de 1585, una turba atacó la embajada francesa y Bruno regresó a País con el embajador para encontrar allí una tensa situación política. No ayuda que a Bruno se le ocurra publicar 120 tesis contra la ciencia natural de Aristóteles y unos panfletos contra el famoso matemático Fabrizio Mordente.

En 1586, viaja a Alemania, donde consigue plaza en la Universidad de Wittenberg para ensañar sobre Aristóteles. De nuevo se enrarece el clima intelectual y decide  mudarse a Praga, donde el Emperador Rodolfo II le entrega 300 monedas de plata; sin embargo, no encuentra plaza como profesor allí, sino en Helmstedt. Pero los luteranos le excomulgan y tiene que volver a huir. Entre 1589 y 1590, publica en latín De magia, theses de magia y De vinculis in genere (a general account of bonding); y también De la composición de imágenes, signos e ideas (1591).

En 1591, durante la Feria del Libro de Francfurt, recibe la invitación de un noble veneciano que desea ser instruído en el mágico arte de la memoria. Como parecía que la Inquisición estaba más relajada, siendo Venecia el estado más liberal, y porque le llegan rumores sobre una posible cátedra en la universidad de Padua, Bruno comete el error de regresar a Italia. No tuvo éxito en su paso por Padua; de hecho, la cátedra de matemáticas le fue ofrecida a Galileo un año después. En 1592, Bruno llega a Venecia para instruir al aristócrata, quien, al no quedar satisfecho con las clases, le denuncia a la Santa Inquisición.

Giordano Bruno es arrestado el 22 de mayo de 1592, acusado de herejía y blasfemia, entre otras cosas, por su creencia en la pluralidad de mundos y en su eternidad. El filósofo se defendió con habilidad, destacando el carácter filosófico de sus enfoques, negando algunos y admitiendo sinceramente algunas dudas personales a propósito del dogma. En febrero de 1593, fue transferido al Tribunal de Roma, se le confinó en la Torre de Nona durante los siete años que duró el juicio. Durante ese tiempo, Bruno intento mantener los cimientos de su filosofía y siempre se negó a rechazar su creencia en la pluralidad de mundos. El 20 de enero de 1600, el Papa Clemente VIII le declaró hereje, y la Inquisición le condenó a muerte. El 17 de febrero de ese mismo año, en una concurrida plaza romana llamada Campo de Fiori, con la lengua amordazada, Giordano Bruno fue quemado en la hoguera. Sus cenizas fueron esparcidas por el río Tíber. En 1663, todas sus obras fueron incluidas en el Index Librorum Prohibitorum.